Formarán sistema de prevención por derrame de hidrocarburos en Baja California

Notimex. Diversos organismos de investigación impuportada2lsan un proyecto de prevención, para, en caso de algún derrame de hidrocarburos, existan las herramientas con las cuales amainar las probables afectaciones en el gran ecosistema que es el Golfo de México.

Juan Carlos Herguera, del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior (Cicese), dijo que el proyecto tiene una duración de cinco años e igual número de líneas de acción y será desarrollado por un consorcio integrado por el Cicese.

Se busca fortalecer la capacidad humana y la infraestructura científica y tecnológica de la oceanografía mexicana para abordar los retos y necesidades asociados a la exploración y explotación de hidrocarburos en aguas profundas del Golfo de México, apuntó.

El científico del Cicese, señaló que el proyecto se denomina “Plataformas de observación oceanográfica, línea base, modelos de simulación y escenarios de la capacidad natural de respuesta ante derrames de gran escala en el Golfo de México”.

También cuatro dependencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (el Centro de Ciencias de la Atmósfera y los institutos de Ciencias del Mar y Limnología, de Biotecnología y de Geofísica).

Además, el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial; la Universidad Autónoma de Baja California; el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, y Baja Innova, SAPI de CV , como la empresa asociada al consorcio.

Este megaproyecto, apuntó, es del fondo sectorial Conacyt-Secretaría de Energía-Sustentabilidad Energética, un fideicomiso creado para atender las principales problemáticas y oportunidades en materia de sustentabilidad energética del país.

El proyecto, bajo la responsabilidad técnica Juan Carlos Herguera, se llevará a cabo a través de cinco líneas de acción que, a su vez, serán coordinadas por investigadores del Cicese.

Las cinco líneas de acción son Plataformas de observación oceanográfica, por Francisco Ocampo; y Línea base y monitoreo ambiental, por Sharon Herzka.

También Modelos numéricos de circulación y biogeoquímica, por Julio Sheinbaum; Degradación natural de hidrocarburos, por Alexei Licea, y Análisis de derrames, por Paula Pérez Brunius.

Dijo que para todo esto se firmó un convenio de asignación de recursos, y que el consorcio se reunirá para establecer la agenda de trabajo a cinco años.

Los objetivos trazados los resumió en Realizar mediciones físicas, químicas y biológicas para establecer una línea de base del estado actual y variabilidad natural del gran ecosistema del Golfo de México.

Generar y utilizar tecnologías para observar el océano de una forma continua y en algunos casos en tiempo real; que estas tecnologías puedan usarse en el caso de un derrame y que junto con modelos numéricos permitan estimar su dispersión y posibles consecuencias.

Y construir modelos físicos, químicos y de transporte de hidrocarburos que generen mapas de riesgo, tiempos de arribo y estimación de impactos en forma eficiente.

“Es un plan ambicioso, pero queremos capacitar a la siguiente generación de oceanógrafos para que use las herramientas que vamos a utilizar en este proyecto”, dijo Herguera.

Agregó que este es un gran desafío “pasar de la oceanografía tradicional a una nueva oceanografía observacional con instrumentos y plataformas que están midiendo en tiempo continuo, y modelos que están procesando en tiempo real”.

Señaló que “es una visión que necesitamos para entender mejor cómo trabaja el Golfo de México. Queremos capacitar a la gente que pueda trabajar a futuro en estos problemas”.

Al gran reto de esta investigación, Juan Carlos Herguera suma el desafío de poder establecer una adecuada comunicación y coordinación entre los integrantes del consorcio.

Así como la creación de una base de datos compleja que llegue a estar disponible a toda la comunidad científica, que sea del dominio público.

Se prevé para marzo o abril de 2015, la primera de las aproximadamente 30 campañas oceanográficas de este proyecto de cinco años.